Neuroderechos

Protección de la intimidad cerebral: Rafael Yuste impulsa el debate sobre los neuroderechos en la UC

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Lo que antes se limitaba a tramas de ciencia ficción, como las de la serie “Black Mirror”, hoy se perfila como una realidad tecnológica inminente. El reconocido neurobiólogo español Rafael Yuste advierte que los avances de gigantes como Google ya apuntan a herramientas capaces de decodificar la actividad cerebral y, literalmente, acceder a los pensamientos humanos. Ante este panorama, surge una interrogante crítica: ¿es el momento de legislar para blindar nuestra privacidad mental?.

Esta problemática fue el eje central del coloquio “¿Es hora de los neuroderechos?”, un espacio de reflexión organizado por las facultades de Medicina y Derecho de la UC, junto al Centro de Innovación UC y el Senado de Chile. En la instancia, el rector Ignacio Sánchez subrayó el compromiso de la universidad con la dignidad humana, señalando la necesidad de proteger la identidad personal para que no termine diluida en flujos de datos digitales.

Los cinco pilares de la libertad mental

Yuste, académico de la Universidad de Columbia, propone que los neuroderechos sean integrados formalmente en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Su propuesta se articula en cinco garantías fundamentales:

  • Privacidad mental: Tratar la información cerebral con la máxima confidencialidad, similar al estricto protocolo de los trasplantes de órganos.
  • Identidad personal: Salvaguardar la individualidad de cada sujeto.
  • Libertad de decisión (Libre Albedrío): Impedir la manipulación externa de la voluntad.
  • Acceso equitativo: Garantizar que las mejoras cognitivas no generen brechas sociales.
  • Protección contra sesgos algorítmicos: Evitar la discriminación por parte de la inteligencia artificial.

Chile como laboratorio legislativo global

El país se ha convertido en un referente al impulsar el primer proyecto de ley en el mundo sobre esta materia. El senador Guido Girardi destacó que el objetivo es regular estas tecnologías para fines benéficos, impidiendo que se utilicen para insertar recuerdos o alterar sentimientos ajenos.

En el ámbito médico, la UC ya investiga interfaces cerebro-computadora para tratar parálisis o esquizofrenia. Sin embargo, el Dr. Sergio Ruiz advirtió que una legislación mal diseñada podría, irónicamente, mermar la protección de los pacientes que requieren estos avances para autorregular zonas cerebrales afectadas.

Perspectivas críticas en la academia

No todos los expertos coinciden en la urgencia de nuevas leyes. Para el académico de Derecho UC, Raúl Madrid, la legislación es aconsejable pero no estrictamente obligatoria, dado que la actual Constitución ya garantiza la privacidad. Por su parte, investigadores como Diego Cosmelli y Pablo López Silva manifestaron su preocupación por la ambigüedad de los términos empleados, cuestionando qué se entiende legalmente por "actividad mental" y qué acciones específicas se pretenden sancionar.

La visita de Yuste concluyó con un llamado a una normativa que no solo informe, sino que regule el acceso tecnológico fuera del ámbito clínico, donde reside la mayor amenaza para la autonomía humana